Crónica de una tortuga anunciada: James, rey de la lentitud y agente libre


A sus 35 años, James Rodríguez insiste en jugar al fútbol como si el césped fuera una sala de espera.

Tras un Mundial 2026 donde la FIFA confirmó con IA que camina a ritmo de procesión —liderando el ranking de los más lentos con una marca de 23,1 km/h ante Suiza—, el volante ahora busca equipo. ¿La razón? El Minnesota United de la MLS decidió agradecerle los servicios prestados y dejarlo libre tras un paso fugaz de ocho partidos y cero goles.

​Parece que al ’10’ le sobra el talento en la zurda, pero le falta velocidad hasta para estacionar. Mientras los rivales vuelan a 37 km/h, James prefiere trotar con elegancia, convencido de que su zurda mágica compensa el suplicio de verle dar un pique.

Ahora, convertido en agente libre y con rumores que lo vinculan a Italia, el colombiano sigue dilatando un retiro que el sentido común pide a gritos, demostrando que su mayor habilidad actual es sobrevivir del recuerdo mientras el mundo avanza a toda marcha y él, simplemente, mira el paisaje.